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(3.55)

Para estudiar los maxilares, comenzaremos como siempre, por los huesos. En inglés, la palabra maxilar es usada en dos sentidos. Cuando se habla de maxilar, se hace referencia al maxilar superior, cuando se habla de mandíbula se hace referencia al maxilar inferior.

Daremos una buena mirada a la mandíbula en un minuto. Antes de eso, repasemos las partes del esqueleto facial que veremos en esta sección. Aquí están el arco cigomático encerrando la fosa temporal, y la fosa infratemporal.

Aquí está la superficie articular de la articulación temporo-mandibular, con el meato auditivo externo y la apófisis estiloides justo detrás de este. Aquí está la apófisis estiloides. Aquí están las láminas pterigoideas con la fosa pterigoidea entre ellas. Esta afilada proyección directamente medial a la articulación temporo-mandibular es la espina del hueso esfenoides.

La parte del maxilar que sostiene al diente se llama apófisis alveolar. Miraremos los dientes más tarde en esta sección. Las apófisis alveolares finalizan detrás de la tuberosidad del maxilar.

Ahora traeremos a escena la mandíbula. La mandíbula se desarrolla a partir de dos huesos originalmente separados, uno a cada lado, los cuales se fusionan aquí en la sínfisis. La mandíbula consiste en el cuerpo y las ramas derecha e izquierda.

La esquina entre la rama y el cuerpo, es el ángulo de la mandíbula. La proyección redondeada, que se articula con el hueso temporal, es el cóndilo, o apófisis condilar. El estrechamiento por debajo del cóndilo es el cuello.

La aguda y delgada proyección en frente del cóndilo es la apófisis coronoides, sitio de importantes inserciones musculares, como veremos más adelante. La profunda depresión entre la apófisis coronoides y el cóndilo, es la escotadura mandibular.

El ángulo de la mandíbula es áspero por fuera y por dentro por la inserción correspondiente de una pareja de músculos, ...

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(3.55)

Para estudiar los maxilares, comenzaremos como siempre, por los huesos. En inglés, la palabra maxilar es usada en dos sentidos. Cuando se habla de maxilar, se hace referencia al maxilar superior, cuando se habla de mandíbula se hace referencia al maxilar inferior.

Daremos una buena mirada a la mandíbula en un minuto. Antes de eso, repasemos las partes del esqueleto facial que veremos en esta sección. Aquí están el arco cigomático encerrando la fosa temporal, y la fosa infratemporal.

Aquí está la superficie articular de la articulación temporo-mandibular, con el meato auditivo externo y la apófisis estiloides justo detrás de este. Aquí está la apófisis estiloides. Aquí están las láminas pterigoideas con la fosa pterigoidea entre ellas. Esta afilada proyección directamente medial a la articulación temporo-mandibular es la espina del hueso esfenoides.

La parte del maxilar que sostiene al diente se llama apófisis alveolar. Miraremos los dientes más tarde en esta sección. Las apófisis alveolares finalizan detrás de la tuberosidad del maxilar.

Ahora traeremos a escena la mandíbula. La mandíbula se desarrolla a partir de dos huesos originalmente separados, uno a cada lado, los cuales se fusionan aquí en la sínfisis. La mandíbula consiste en el cuerpo y las ramas derecha e izquierda.

La esquina entre la rama y el cuerpo, es el ángulo de la mandíbula. La proyección redondeada, que se articula con el hueso temporal, es el cóndilo, o apófisis condilar. El estrechamiento por debajo del cóndilo es el cuello.

La aguda y delgada proyección en frente del cóndilo es la apófisis coronoides, sitio de importantes inserciones musculares, como veremos más adelante. La profunda depresión entre la apófisis coronoides y el cóndilo, es la escotadura mandibular.

El ángulo de la mandíbula es áspero por fuera y por dentro por la inserción correspondiente de una pareja de músculos, el pterigoideo medial por dentro y el masetero por fuera, los cuales veremos en breve.

El cuerpo de la mandíbula, consiste en la base, y la apófisis alveolar. El lado del cuerpo, se inclina hacia arriba y hacia adentro, ligeramente en el aspecto exterior y marcadamente en el espacio interior. La parte posterior de la apófisis alveolar protruye medialmente sobre esta excavación, la fosa submandibular.

Esta proyección en la línea media es la protuberancia mentoniana. Por dentro, esta área rugosa es la espina mentoniana; dos pares de músculos se insertan en ella, los músculos genihioideos y genioglosos.

En el aspecto interno de la mandíbula, este engrosamiento por debajo de la apófisis coronoides es el arbotante o placa de sostén. En la mitad de la rama, a nivel del tope superior de los dientes, está el agujero mandibular. Justo en frente de esta pequeña

El agujero mandibular es el comienzo de un túnel para el nervio alveolar inferior y vasos sanguíneos. Una rama principal del nervio emerge a través del agujero mentoniano.

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